La Ley GENIUS cumplió su primer aniversario el 18 de julio de 2026, y los reguladores aún no habían publicado una norma final única, mientras que el mercado de las monedas estables, liderado por actores importantes como USDT y USDC, se expandió un 18,6 % hasta los 308 100 millones de dólares, lo que demuestra el crecimiento significativo del mercado de criptomonedas bajo un marco regulatorio inconcluso.
Retrasos regulatorios y expansión del mercado
La fecha límite legal para completar las regulaciones de las monedas estables de pago ya pasó, y aún quedan ocho propuestas pendientes en varias agencias federales, incluidas la OCC, la FDIC, la NCUA y el Tesoro, que han propuesto reglas que cubren las reservas, el capital, los estándares de custodia y la regulación a nivel estatal, pero ninguna ha completado el proceso, lo que deja a los inversores y al mercado de criptomonedas en un estado de incertidumbre.
La constante expansión del mercado de monedas estables, con una oferta total que aumentó de $259,7 mil millones a un máximo de mayo de más de $320 mil millones, y se estableció en $308,1 mil millones antes de la fecha límite incumplida, resalta la brecha entre la ley y la aplicación, con datos en cadena que confirman la escala del problema y la necesidad de regulaciones claras para respaldar el crecimiento de la industria blockchain y criptográfica.
Concentración del mercado y el camino a seguir
La concentración del mercado es un factor importante en el retraso, ya que USDT y USDC, los dos mayores emisores de monedas estables, controlan alrededor del 83% del mercado de monedas estables, lo que significa que cualquier regla final dará forma a sus operaciones directamente y tendrá un impacto importante en el mercado criptográfico general, mientras que los actores más pequeños como USD1, el token de World Liberty Financial, continúan creciendo, habiéndose convertido en la quinta moneda estable más grande a pesar de la claridad regulatoria limitada.
El efecto total de la Ley GENIUS ahora se traslada al 18 de enero de 2027, independientemente del progreso en la reglamentación, lo que deja a los inversores, los reguladores y el mercado criptográfico en su conjunto a navegar por la incertidumbre actual y las posibles implicaciones para la industria blockchain y criptográfica, mientras continúa la búsqueda de regulaciones claras y efectivas.
